viernes, enero 5

DENUNCIA

Señor juez, deje de sonreír mientras me mira que esto es realmente serio.

Vengo para que lo tome detenido y lo lleve algunos días a la sombra. Para que mi hormona activista detenga la propaganda y poder expulsar las mariposas que hoy vuelan en mi estómago cada vez que me mira.

Razones tengo de sobra, el fiscal de mi conciencia me las repite como oración de buena suerte cada vez que me sorprendo riendo internamente por algún detalle, una mirada, un roce, una broma, una risotada.

Me confieso inocente…

Creo que los verdaderos responsables son sus ojos y a los lugares que me llevan de viaje cuando me reflejo en ellos…
La cómplice es sin duda su sonrisa. La misma que lo acompaña desde muy temprano y que sólo se borra cuando busca en el abismo de las ideas, la mezcla perfecta entre lo que sueño y es útil…
Disminuye mi voluntad con su capacidad para lograr que ría, que quiera tener la mitad de mis años y encuentre gracioso todo, los dichos, los pasos, las historias, las huellas...
Todo ello sumado a su increíble parecido a quien no voy a mencionar.

He sido embrujada…

Por eso señor juez, y con el agravante que el verano está recién partiendo, le pido que tome cartas en el asunto y coordine acciones al respecto sobre unas vacaciones permanentes para la identificada y revolucionaria hormona y haga que cierto "joven mercuriano" logre re encantar lo que el pasado erradicó de mi esencia.

Si deja esto en mano del destino, es posible que sea tarde para evitar amanecer mojada... destino inevitable de quien quiere jugar con niños.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sin lugar a dudas merece una sentencia y una buena terapia.
pero,
¿por qué negarse a ser una quinceañera por un instante?

Anónimo dijo...

Sole, podemos segir actuando como si nada pasara y sin contestar mis llamadas pero deja de acercarte a mi sólo para pedirme trabajo, porque me esta molestando esta extraña que ocupa tu puesto desde que te pedi que fueramos honestos y hablaramos de lo que nos pasaba.

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